Terapia individual

Una de las decisiones más difíciles que tomé en mi vida fue empezar con la terapia…

Mi primer contacto con la «psicología» fue cuando era muy jóven. Me dio un ataque de ansiedad y mi médico de cabecera me mandó al centro de salud mental. Allí seguían el modelo cognitivo-conductual, que es el que se estudia en la mayoría de las universidades. Durante un año de terapia tanto individual como de grupo no mejoré nada. Me dieron el alta y pasaron unos 15 años hasta que tuve el valor suficiente para enfrentarme a una terapia que de verdad me iba a servir.

¿Por qué 15 años? Porque las resistencias son muy fuertes. Si acudes a un terapeuta que de verdad te va a acompañar en tu proceso, tendrás que enfrentarte a todo lo que te asusta. A todos tus miedos, inseguridades, prejuicios, fobias…

Y eso es lo que hice. Buscar un terapeuta que no siguiera esta tendencia cognitivo-conductual que impera en la psicología en este país. No quería un psicólogo, quería a alguien que hubiese transitado lo que yo necesitaba transitar. Primero viví un primer proceso con la psicóloga de orientación sistémica Lorenlay Fraile. Gracia a ella me reconcilié con la terapia y crecí mucho como persona. Esta decisión cambió mi vida. Tanto que decidí formarme como terapeuta y acompañar a otras personas al igual que me habían acompañado a mí.

Siguiendo este deseo me decidí por la terapia Gestalt y comencé un proceso de 4 años de formación. A su vez empecé mi segundo camino terapéutico con el gestaltista Alain Gerald. Estos 4 años me han transformado como persona y han llenado mi vida de luz. Cambié de trabajo, me mudé de casa, conocí a mi pareja, he sido madre… y he encontrado una satisfacción vital desconocida para mí.

Como en la mayoría de procesos realmente profundos y transformadores, la terapia tiene sus fases. Si acudes a terapia es porque algo no funciona, porque sientes que algo no va bien. Y al comienzo esa sensación se incrementará, y posiblemente te sientas mucho peor. Pero eso no dura para siempre. Entras en la oscuridad para poder ver la luz. Y esa luz es la más brillante y más hermosa que hayas visto nunca.

Me siento feliz por poder dedicarme a algo que realmente me ha funcionado a mí. Comencé la terapia porque me sentía infeliz, vacía, sin propósito, perdida… Y ahora mis días están llenos de alegría y satisfacción por haber tomado un camino lleno de propósito.

Primera sesión gratuita.

Durante más de 5 años me he formado en Terapia Gestalt, Coaching, Vínculo familiar, Eneatipos, Psicología Perinatal… y actualmente estoy estudiando Terapia de Juego.

Mi propósito es acompañar a cualquier persona que se sienta insatisfecha con su vida. Tanto a nivel individual como de pareja, familiar o laboral. Y dada mi propia experiencia, a acompañar a mujeres en procesos de fertilidad, embarazo y postparto.

Cuando puedo ayudarte...

  • Ansiedad
  • Depresión
  • Soledad
  • Inestabilidad emocional
  • Problemas laborales
  • Falta de propósito
  • Sensación de «vacío»
  • Incapacidad de tomar decisiones
  • Infertilidad
  • Postparto
  • Lactancia
  • Crianza

Qué puedes conseguir...

  • Aumentar tu autoconocimiento
  • Aumentar tu capacidad de «darte cuenta»
  • Identificar tus creencias limitantes
  • Mejorar tu autoestima y amor propio
  • Mejorar la relación con tu cuerpo
  • Acompañamiento en duelo y pérdidas
  • Ser consciente de tus deseos y necesidades
  • Aprender a ser asertivo (ir a por lo que quieres)
  • Aprender a poner límites (poner límites a lo que no quieres)
  • Mejorar tu vida laboral y familiar
  • Ser más consciente con la toma de decisiones
  • Mejorar tu capacidad de superar conflictos

¿Empezamos?

«La soledad es en realidad el lugar en el que se puede conectar con el sentimiento de pertenencia a lo humano.»

Perls

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