Me apunté al programa por curiosidad y porqué intuitivamente sabía que eso era lo que necesitaba en este momento. Como siempre, empiezo sintiendo todas mis resistencias en la mente y el cuerpo, y Elsa me ha hecho entender que eso es lo normal, así que me traté con toda la compasión que pude sin criticarme por no "hacerlo súper bien" o sentir 100%. Ahora puedo decir que esta práctica se ha convertido en un hábito, un espacio que me dedico a mí y que día a día voy acostumbrando a mi cuerpo a sentir, a aflojar, a ser consciente de cosas súper importantes que me ha hecho ver Elsa.
A nivel práctico, ¿qué es diferente en mí? Al trabajar cada día con una intención, ahora me siento con más energía y fortaleza, más auténtica, con menos vergüenza de ser yo (¡y esto es muy fuerte!). También soy mucho más consciente de mi mecanismo de disociación permanente y al nivel de fantasía que me lleva este mecanismo. Ahora puedo decidir desde dónde reacciono, eso quiere decir que "elijo" conscientemente como quiero reaccionar. Esto equivale a decir que conozco el funcionamiento de mi sistema nervioso. Creo, también, que tengo más claros mis límites (lo he notado dando clases o con mis hijas).
Así que, gracias, Elsa por compartir toda esta sabiduría, por hacerme darme cuenta lo desconectada que estoy de mi cuerpo, de enseñarme que mi cuerpo ha sufrido tanto que ahora tiene muchísimo miedo a sentir, pero que poco a poco le voy dando ese espacio de seguridad y amor.
Y creo que lo que más me inspira es el nivel de empatía; ¡¡¡ese “sé de lo que hablo porque lo he sufrido, lo he experimentado” y ahora soy una experta y puedo ayudar a los demás a convertir esta herida en algo poderoso!!!
¡De nuevo, mil gracias!